La noche trae una pregunta con muchas respuestas, y nos sumergimos en un acantilado de sensaciones .
Jugamos en la noche mientras todos duermen, nos decimos cosas que con el radiante sol, no se nos ocurrirían.
La noche trae verdades que desaparecen con el día.
Nos mostramos y escondemos detrás de las estrellas, pero en el regocijo de encontrar a otros seres sintiendo lo mismo, salimos de nuestro capullo…
Y nos encontramos en un mismo ciclo que termina para volver a empezar al compás del ritmo que emana la bella y radiante luna con cada uno de sus ciclos, que se hacen nuestros y del mundo.