Cientos, miles, cientos de miles de años en que formas y vida se desintegran e integran en el frio de un glaciar.
Increíble energía milenaria que corre por las venas rocosas, por las aguas verdosas, por las grietas de grandes témpanos de hielo.
Estas son las maravillas que lleva en la sangre la Patagonia querida llamada Santa Cruz.