Un día, un amigo me dijo que se iba a ver a la banda CARAJO a Neuquén. No le dije nada por que poco sabia de la banda, mas que tres canciones, pero de ellos y de su carrera profesional no mucho.
Fue cuando me grabo en un pen drive unos discos de ellos y yo que iba a viajar largas horas, los empecé a escuchar.
A los días le dije bueno, vamos al reci yo te acompaño! Pero no sabia con lo que me iba a topar.
Fuimos a verlos a Cipoletti y fue desde entonces que mi visión acerca del “rock pesado” cambio completamente.
Es el metal que corrió por mis venas aquella noche lo que hizo que mi corazón se acelere y un montón de cosas que tenia guardadas salieran a la luz iluminando sentimientos que tenia perdidos.
Lo que pude observar en el primer recital y al día siguiente en el segundo, fue que estaba enfrente de tremenda banda, con unos músicos que te dejan atónito con su manera de “romperla” arriba del escenario.
El batero (Andy) la descose con unos ritmos que no te la ves venir… que batero!!
El guitarrista (Tery) me dejo en otro nivel tocando la guitarra, haciendo vibrar cada celular de mi cuerpo con esas melodías que parecen laberintos.
Y el cantante (Corvata) termino de cerrar mi idea de que perdí mucho tiempo sin haber escuchado a esta banda. El, es un predicador de la paz a través de sus canciones que, a pesar de que son de rock pesado, tienen mensajes alentadores ,justicieros, de amor, que al fin y al cabo a mi parecer, es lo que hoy le hace falta al mundo.
La verdad es que de ahora en mas puedo decir que Carajo es una banda que escarbó en mi sentimientos, provocando que hoy algunas cosas sean diferentes, para bien!
Tantas cosas podría decir, gracias a Corvata por transmitirnos que con amor, todo se cura.
Gracias, larga vida a Carajo!

Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy. No como el mundo la da, yo os la doy. Que no se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.