P U N T O s

Lluvia que golpea suavemente en las grietas de la tierra y fluye, sin detenerse
como yo, derramando mi confianza en vos.
Cuando un sermón se torna tu propio espejo y te ciega con un pulsante resplandor, ahí te ves confiando otra vez.
El error se transforma en perdón y nos sentimos aliviados, para volver a repetirlo pero esta vez, con otro estilo.
El perdón se vuelve decepción y no vuelve a ser como antes.
Algo que era puro, se diluye. Tal vez con el tiempo, la confianza será mas valiente a pesar, de que una mirada se quiebre.
Hay un “yo” despidiéndose, las lagunas de los ojos se vuelven desiertos y un guerrero muere de sed.
La muerte aparece como resurrección del amor y se lleva el dolor, pero no antes de que duela tanto para aprender que el amor siempre duele, y no hablo del amor en una pareja.
Nos refugiamos en nuestra mente maestra para crear nuestra propia realidad, la que se manifiesta en una perfecta armonía.
Allí, volveremos cuando todo se vuelva oscuro y otra vez, se unen los puntos.